Alberto Gómez/Chilpancingo
Alumnos, padres y madres de familia y maestros de la Escuela Primaria Crescencio Miranda, en Chilpancingo, se manifestaron en las oficinas del Instituto Guerrerense para la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) para demandar la reconstrucción del plantel, luego de los daños ocasionados por el sismo del pasado 2 de enero, de magnitud 6.5, con epicentro en el municipio de San Marcos.
Abraham Castañeda, docente de la institución, recordó que desde el terremoto de 2017 el inmueble presentó afectaciones severas y que, en un primer dictamen oficial, se determinó la necesidad de una reconstrucción total; sin embargo, posteriormente el dictamen fue modificado y únicamente se realizaron reparaciones superficiales.
“El problema nunca se resolvió de fondo. Solo se cubrieron grietas y se colocaron telas, pero la estructura siguió debilitada”, señaló.
Indicó que tras el reciente movimiento telúrico las afectaciones reaparecieron y se intensificaron, especialmente en las aulas de primero y segundo grado, donde las grietas recorren muros completos, desde la losa hasta el piso, lo que ha generado alarma entre padres de familia y personal docente.
Subrayó que la exigencia principal es prevenir cualquier accidente y garantizar la seguridad de los alumnos, al advertir que no es necesario esperar una tragedia para que las autoridades actúen.
La escuela atiende a cerca de 270 estudiantes y presenta daños estructurales en al menos tres salones, así como en la barda de acceso al plantel.
El lunes pasado, la comunidad escolar ingresó una solicitud formal ante el IGIFE y este día sostuvo una mesa de diálogo con el titular de la dependencia para exponer la situación.
Posteriormente, el director del instituto, Enrique Ramírez Barrios, acudió al plantel acompañado de personal técnico para realizar una inspección de las instalaciones.