Ángel Galeana/Chilpancingo
El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, informó que en la reunión que sostuvo con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda el pasado viernes, hablaron de cómo conjuntar el trabajo pastoral con el del gobierno para temas de seguridad, salud, educación y ecología.
Descartó que las treguas entre grupos delictivos haya estado en la agenda de la reunión y tampoco la seguridad en particular de los obispos o sacerdotes.
En breves declaraciones en Chilapa, luego de la misa de este domingo, el obispo señaló que en la reunión con la gobernadora hablaron acerca de conjuntar los trabajos que realiza la iglesia en pro de la sociedad con los que realizan dependencias del gobierno estatal.
«Hablamos que algunas dependencias gubernamentales corresponden a nuestras dimensiones de pastoral social y cómo conjuntarnos en educación, salud, ecología y trabajo y, sobre todo, la paz», declaró.
A pregunta expresa sobre si trataron el tema de las treguas entre grupos delictivos en Chilpancingo, donde existe violencia, el obispo aseguró que ese punto no estuvo en la agenda del encuentro.
Lo anterior, porque la Iglesia ha fungido como mediadora entre grupos criminales que operan en Guerrero para que alcancen treguas de paz. La más reciente anunciada y reconocida por la Iglesia fue la tregua que alcanzaron en febrero del 2024 Los Ardillos y Los Tlacos, para cesar los asesinatos en regiones como la Centro y Norte.
Uno de los principales participantes de esa tregua fue el sacerdote Filiberto Velázquez Florencio, quien dijo estar desplazado de Chilpancingo desde principios de este mes de enero por amenazas que recibió.
Filiberto Velázquez estuvo a cargo como padre interino de la iglesia de la comunidad de Mezcala, en el municipio de Eduardo Neri, entre 9 de octubre y el 16 de noviembre del año pasado, para suplir al párraco Bertoldo Pantaleón Estrada, quien fue asesinado el 6 de octubre.
El obispo José de Jesús González, afirmó que tampoco habló con la gobernadora sobre la seguridad para los sacerdotes porque no hicieron la solicitud.
«De seguridad sí, pero en general de todos, ya de cada uno de nosotros no hemos tenido ese riesgo», declaró.
Luego de un minuto y 50 segundos de declaraciones, el obispo subió apurado a su vehículo, argumentando que tenía prisa.