Alberto Gomez/Chilpancingo
Madres y padres de familia del jardín de niños “Benito Juárez” realizaron este martes bloqueos sobre el antiguo libramiento a Tixtla, a la altura de las calles Leona Vicario y Eutimio Pinzón, para demandar la reconstrucción inmediata del plantel, afectado por el sismo de magnitud 6.5 registrado en enero, con epicentro en San Marcos.
De acuerdo con los inconformes, el sismo dejó daños estructurales considerables en el inmueble, lo que ha impedido que 135 alumnos regresen a clases presenciales desde hace dos meses.
Señalaron que el edificio presenta cuarteaduras visibles y que algunas columnas fueron cubiertas de manera provisional con cinta adhesiva para evitar desprendimientos de concreto.
Maricruz Deloya Díaz, madre de familia, explicó que ante las condiciones del plantel, las y los menores reciben clases en línea; sin embargo, subrayó que esta modalidad no es adecuada para niñas y niños en edad preescolar. “Son muy pequeños y necesitan clases presenciales; así no aprenden igual”.
La suspensión de actividades presenciales también ha provocado una disminución en la matrícula, ya que algunas familias optaron por cambiar a sus hijos a otras instituciones educativas ante la incertidumbre sobre la rehabilitación del inmueble.
Los manifestantes solicitaron la intervención urgente de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) para que se agilicen los trabajos de reconstrucción o, en su caso, se asigne un espacio alterno seguro donde el alumnado pueda continuar el ciclo escolar.
Durante la protesta, el director de Gobernación estatal, Rafael Julián Arcos, acudió al lugar para dialogar con los padres de familia y planteó la instalación de una mesa de trabajo con el fin de dar seguimiento y buscar una solución a sus demandas.