Alberto Gómez/Chilpancingo
Decenas de trabajadores del servicio público participaron este viernes en la tradicional bendición de taxis y urvans, una celebración religiosa en la que encomendaron su jornada laboral y pidieron protección para quienes diariamente trabajan al volante.
Las actividades iniciaron por la mañana sobre la avenida Insurgentes, en las inmediaciones de La Parota, donde los transportistas concentraron sus vehículos antes de emprender una caravana hacia el Centro de la capital.
Las unidades avanzaron por diversas vialidades decoradas con arreglos florales colocados en parabrisas, espejos y techos, como parte de la festividad que cada año reúne a choferes de distintas rutas.
Al llegar a la parte posterior de la Catedral de la Asunción de María, un sacerdote realizó la bendición de los vehículos y elevó una oración por la integridad de los conductores y sus familias.
Los trabajadores del volante expresaron que su principal deseo es contar con condiciones de seguridad para desempeñar su labor, además de paz, salud y la oportunidad de volver con bien a sus hogares.
Esta ceremonia forma parte de una tradición que se celebra cada 14 de agosto, en la víspera de la festividad de la Virgen de la Asunción, patrona de la catedral de Chilpancingo.