Ángel Galeana/Chilpancingo
Trabajadores agremiados de la sección 31 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG), tomaron las instalaciones de la dirección General del Colegio de Bachilleres para exigir que se les regrese el control de las plazas administrativas, que se les realicen pagos atrasados y nivelaciones salariales.
La toma de las instalaciones se realizó desde las 7 de la mañana. La secretaria general de la sección sindical, Yadira Orozco Zúñiga, informó que ayer rompieron una mesa de diálogo con el director del Colegio de Bachilleres, Jesús Villanueva Vega, porque su principal demanda, que es recuperar el control de las plazas administrativas no llegó a un acuerdo.
Explicó que el contrato colectivo de trabajo le da la facultad a la sección sindical de tener el control de todas las plazas administrativas del Colegio de Bachilleres, de las cuales hay actualmente entre 40 y 50 vacantes, sin embargo, la dirección general se adjudicó ese derecho.
«Ayer tuvimos una reunión de trabajo con él (Jesús Villanueva) y rompimos, definitivamente no llegamos al acuerdo porque en ese tema nos va dando largas: y que ‘esperen una semana, y que déjenme la lista, la vamos a analizar’ (…) no vamos a seguir permitiendo que nuestras plazas sean arrebatadas. Las plazas administrativas son de la sección 31, son para nuestros trabajadores, son para los familiares de nuestros trabajadores a pesar de que no sean heredadas», indicó.
Otra de las demandas es que el Colegio les de «justicia laboral» a alrededor de 300 trabajadores que ganan menos del salario mínimo, para quienes piden una nivelación salarial, y también exigen pagos de finiquitos para trabajadores activos y jubilados.
Orozco Zúñiga comentó que van a mantener la toma de las instalaciones hasta que se resuelvan sus demandas, principalmente la relacionada con el control de las plazas administrativas.