Ángel Galeana/Chilpancingo
La noche de este martes fueron acribillados el director de la Comisión de Obras Públicas de Ayutla, Tomás Augusto Lozano Analco y un empleado del Ayuntamiento identificado como Francisco Bonilla Muñoz, en el municipio de Juan R. Escudero, (Tierra Colorada).
De acuerdo con los primeros reportes, el asesinato se registró alrededor de las 7 de la noche sobre la carretera Tierra Colorada-Ayutla, en las inmediaciones del puente de la comunidad de Omitlán, una zona turística local.
Las víctimas fueron emboscados cuando se trasladaban en una camioneta Hilux color gris. En el lugar quedaron alrededor de 40 casquillos percutidos de rifles AR-15 y AK-47 utilizados por los sicarios, quienes huyeron del lugar.
Hasta el momento se conoce que las víctimas regresaban de Chilpancingo hacia Ayutla cuando recibieron el ataque.
El Ayuntamiento de Ayutla, oficialmente denominado «La Casa de los Pueblos» por regirse bajo un sistema de gobierno por usos y costumbres, confirmó la muerte del director de obras, Tomás Lozano y la de Francisco Bonilla. De este último trascendió la versión que era el contador del Ayuntamiento, pero las autoridades solo lo reconocieron como «compañero de labores».
Tras el crimen llegaron al lugar elementos de distintas corporaciones policiacas y de la Fiscalía General del Estado para asegurar la zona, iniciar las diligencias correspondientes y levantar los cuerpos de las víctimas.
El asesinato se da en un contexto de polarización armada en la zona que inició el pasado 30 de enero cuando policías comunitarios de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) y del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), con base en municipios como Ayutla y Tecoanapa, irrumpieron en pueblos de Tierra Colorada bajo el argumento de que estaban sometidos, y algunos desplazados por el grupo delictivo de Los Ardillos.
Derivado de esta irrupción, el 2 de febrero, comisarios y habitantes de Tierra Colorada bloquearon la Autopista del Sol para exigir a las autoridades que frenaran el avance de los policías comunitarios, a quienes acusaron de estar vinculados al grupo delictivo de Los Rusos.
Entre el 1 y 2 de febrero, los comisarios de Tierra Colorada amagaron con levantarse en armas si los policías comunitarios llegaban a irrumpir en sus localidades.
El 3 de febrero, el representante de los comisarios de Juan R. Escudero, zona rural de Acapulco y Tecoanapa, Daniel Rosas Martínez, reiteró, tras una reunión con autoridades estatales y federales, que los policías comunitarios de la UPOEG y CIPOG-EZ están ligados a Los Rusos y afirmó que dio a representantes gubernamentales pruebas del vínculo delictivo, además de una nómina que el Ayuntamiento de Ayutla paga a los «delincuentes».
«Van nombres y apellidos, van los vehículos que usan, las camionetas donde se mueven, las placas, color de vehículos; también expresé (en la reunión con autoridades) de mucha importancia una nómina que tiene el Ayuntamiento de Ayutla, que tiene a los delincuentes en nómina, que están cobrando, y lo voy a decir con todas sus letras, que está financiando a estos delincuentes», señaló entonces Daniel Rosas.
El pasado domingo 1 de marzo, comunitarios de la UPOEG y el CIPOG-EZ denunciaron que recibieron un ataque armado del grupo delictivo de Los Ardillos cuando realizaban recorridos sobre localidades de Tierra Colorada, lo que terminó en un enfrentamiento armado.