Los ataques armados en Chilapa los iniciaron «comunitarios» del CIPOG-EZ y la CRAC-PC-PF, no Los Ardillos, aseguran desplazados

Ángel Galeana/Chilpancingo

La narrativa construida por las denuncias que inició el líder del Consejo Indígena y Popular del Estado de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), Jesús Plácido Galindo, sobre que solo el grupo criminal de los Ardillos atacó a los pueblos de Chilapa tomó un nuevo giro, hasta ahora desconocido.

Las víctimas aseguran que quienes iniciaron los ataques fueron «comunitarios de la CRAC-PC-PF y CIPOG-EZ», organizaciones en las que Plácido Galindo está involucrado como dirigente y fundador, respectivamente.

El secretario de Seguridad Pública federal, Omar García Harfuch, declaró el martes pasado que el conflicto en las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuehuetlán era una disputa armada entre los grupos delictivos de Los Tlacos y Los Ardillos, organizaciones antagónicas que pugnan por el control de territorios y el dominio de actividades ilícitas en municipios de la zona centro del estado.

Aseguró que había población afectada que no tenía ninguna relación con los dos grupos delictivos.

Hasta antes de esa declaración, las denuncias de ataques armados en las comunidades mencionadas las hizo el CIPOG-EZ a través de sus redes sociales. Personas, algunas leyendo comunicados en teléfonos, y otras con un discurso político pidiendo la intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmaban que los ataques eran de Los Ardillos.

Sin embargo, habitantes de Xicotlán confirmaron la versión de García Harfuch. Aseguran que quienes los atacaron desde los cerros fueron «Los Tlacos», y asocian a los comunitarios de la CRAC-PC-PF y del CIPOG-EZ como parte de esa estructura, afianzados principalmente en las comunidades de Rincón de Chautla y Zacapexco.

Alrededor de 100 personas regresaron este jueves a Xicotlán después de refugiarse en la comunidad de Coatzingo, la cual es considerada popularmente como zona de Los Ardillos, quienes, según la versión del CIPOG-EZ, eran los que estaban haciendo los ataques armados.

Personas entrevistadas que, por razones de seguridad pidieron no ser identificadas, aseguraron que los ataques armados los iniciaron los «comunitarios de la CRAC-CIPOG » desde uno de los cerros desde el que se ve toda la comunidad.

Narraron que los «comunitarios» hacían los ataques y se acercaban hacia la zona que se considera controlada por Los Ardillos, por eso, este grupo respondió, generando enfrentamientos.

«Ellos (los del CIPOG-EZ) hacen y le quieren echar la culpa a otros», dijo un hombre de la localidad.

Cuando los disparos empezaron a ser directo a las casas y a la población, unos huyeron hacia Alcozacán, que es territorio de los comunitarios, y otros hacia Coatzingo. Todos corrieron hacia el lugar que consideraron seguro.

Una mujer de Xicotlán que huyó a Coatzingo señaló que los «comunitarios» les habían «metido miedo» durante años para no cruzar hacia aquella zona, presuntamente dominada por Los Ardillos porque los iban a matar. Pero su sorpresa fue que, cuando llegaron, los pobladores les dieron de comer e, incluso, llamaron a médicos para atender a enfermos.

Aseguró que los comunitarios del CIPOG-EZ tienen sometida a la población. A los hombres los obligan a sumarse a su organización, y a todos por igual, los amenazan para participar en bloqueos y protestas de las que obtienen «dinero del gobierno y todo se lo quedan». La consecuencia de no hacerlo puede ser la muerte.

La mujer afirmó que los últimos ataques armados que sufrieron fueron porque no quisieron sumarse a los bloqueos que exigían los comunitarios del CIPOG-EZ.

Este jueves regresaron a la comunidad de Xicotlán solo los habitantes que se refugiaron en Coatzingo. Hasta las 5 de la tarde no habían llegado personas que escaparon a otras comunidades, entre ellas Alcozacán, a donde se había informado que estaban todos los desplazados.

El comisario de Alcozacán, Lorenzo Coxihuite, informó a las 11 de la mañana de ayer jueves que aún tenían refugiadas a 51 personas, y «al parecer» solo 9 regresaron hacia Xicotlán.

Los pobladores entrevistados señalaron que tienen miedo de nuevos ataques, no ahora, cuando el Ejército y la Guardia Nacional se vayan y los dejen solos. Creen que los «comunitarios» del CIPOG-EZ ya los consideran como grupos de Los Ardillos por el solo hecho de escapar de las balaceras y refugiarse en Coatzingo.

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