Ángel Galeana/Chilpancingo
Los presidentes municipales de la región Centro y Montaña Baja del estado de Guerrero informaron este lunes, a través de un pronunciamiento público, su decisión de reincorporarse a las Mesas de Coordinación para la Construcción de la Paz, tras un breve periodo de ausencia.
En el documento, firmado por los ediles de Acatepec, Ahuacuotzingo, Mártir de Cuilapan, Quechultenango, Tixtla, Mochitlán, Atlixtac, José Joaquín de Herrera y Zitlala, los alcaldes destacaron que, derivado de un diálogo institucional sostenido entre los tres órdenes de gobierno, acordaron regresar a estos espacios de coordinación.
“Esta decisión obedece a la responsabilidad que compartimos de atender, con unidad y determinación, los desafíos en materia de seguridad que enfrenta nuestra región”, señalaron. Reiteraron su convicción de que la paz y la gobernabilidad solo pueden construirse mediante el trabajo coordinado, el diálogo y el seguimiento puntual de los acuerdos.
Los firmantes del acuerdo son los alcaldes: Ángel Aguilar Romero de Acatepec, Pedro Ojeda Reyes de Ahuacuotzingo, Jesús Vázquez García de Mártir de Cuilapan, David Astudillo Morales de Quechultenango, Alberto Michi Campos de Tixtla, Gerardo Mosso López de Mochitlán, Micaela Manzano Martínez de José Joaquín de Herrera,
Guillermo Matías Barrón de Atlixtac, y
Khalia Areli Ramos Decena de Zitlala.
El gobierno del estado difundió un comunicado de prensa ayer 14 de junio, en el que informó que el subsecretario Francisco Rodríguez Cisneros se reunió con alcaldes de los 9 municipios en Mochitlán.
«En el encuentro, donde participaron autoridades de nueve municipios, los alcaldes coincidieron en destacar que la coordinación permanente con el gobierno del estado ha permitido impulsar obras, programas y acciones que atienden necesidades prioritarias de sus comunidades», indica el comunicado.
A finales de mayo de 2026 estos alcaldes anunciaron su retiro de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz. La decisión se produjo en medio de una ola de violencia en comunidades atribuida por el gobierno federal a los grupos criminales de Los Ardillos y Los Tlacos.
Los ediles acusaron entonces omisión, indiferencia y simulación institucional por parte de las autoridades estatales y federales. Denunciaron que las reuniones se habían convertido en espacios “estériles” donde se minimizaba la gravedad de los hechos violentos, los desplazamientos y los ataques armados, sin que se tradujeran en resultados concretos ni acciones efectivas.
Su salida fue interpretada como un respaldo a la alcaldesa de Chilapa, Mercedes Carballo Chino, y como una protesta por la falta de coordinación real.