El ISSSTE de Chilpancingo sin servicio de cirugías y retraso de obras de rehabilitación

Alberto Gómez/Chilpancingo

El delegado del Sindicato Nacional Auténtico y Democrático de los Trabajadores del ISSSTE (SNADETISSSTE) del la clínica hospital del ISSSTE de Chilpancingo, Rosenberg González Cedeño, denunció que la unidad médica continúa operando en condiciones deficientes, con la suspensión total de cirugías desde el pasado 2 de enero, además de retrasos en las obras de rehabilitación y ampliación del inmueble.

Explicó que, pese a los daños ocasionados por el último sismo y a las reparaciones realizadas en algunas áreas, como los quirófanos, los problemas estructurales persisten. Señaló que incluso trabajos de remodelación ya ejecutados fueron demolidos nuevamente debido a un proyecto de ampliación del hospital del que, aseguró, los trabajadores desconocen los detalles.

Indicó que el personal ha solicitado en diversas ocasiones conocer el proyecto ejecutivo, la maqueta y el plan de construcción para saber cuáles serán las nuevas áreas del hospital; sin embargo, afirmó que las autoridades no les han proporcionado esa información.

González Cedeño recordó que el 10 de enero de 2026 se firmó un acuerdo con autoridades estatales para dar seguimiento a los avances de la rehabilitación mediante reuniones quincenales. No obstante, sostuvo que desde esa fecha no han vuelto a ser convocados ni han recibido información sobre el estado de las obras.

El dirigente sindical señaló que la falta de quirófanos ha obligado a canalizar a todos los pacientes que requieren cirugía al Hospital Regional de Acapulco, lo que ha generado una mayor carga de trabajo para esa unidad médica.

Añadió que, anteriormente, algunos pacientes también eran enviados al Hospital Centenario de Cuernavaca; sin embargo, actualmente ese nosocomio únicamente recibe casos remitidos por el Hospital Regional de Acapulco, lo que ha complicado aún más la atención.

Comentó que, de acuerdo con los reportes que reciben, tanto en Acapulco como en otros hospitales existe escasez de médicos y servicios, situación que provoca demoras en la atención y, en algunos casos, el regreso de pacientes sin haber recibido el tratamiento esperado.

Asimismo, criticó que los procesos administrativos para concretar un traslado son excesivamente burocráticos, ya que requieren múltiples copias de documentos, estudios y protocolos, lo que puede retrasar entre ocho y diez horas la atención de pacientes que requieren intervenciones urgentes.

Señaló que, mientras se concreta un traslado, los pacientes únicamente reciben atención para controlar su estado, por lo que quienes cuentan con recursos económicos optan por acudir a hospitales privados para ser intervenidos.

González Cedeño también denunció que recientemente el área de urgencias enfrentó complicaciones debido al colapso del sistema de drenaje, lo que obligó a mover en varias ocasiones a los pacientes hospitalizados y brindar atención en los pasillos del nosocomio.

Finalmente, rechazó las declaraciones de autoridades estatales que aseguran que el hospital opera entre un 97 y un 99 por ciento de su capacidad, al considerar que esa información no corresponde a la realidad que viven diariamente trabajadores y pacientes.

«Dicen que aquí todo funciona y que el hospital está prácticamente al cien por ciento, pero la realidad es otra. No hay cirugías, las obras avanzan muy lentamente y seguimos sin las condiciones necesarias para brindar una atención digna a la población», concluyó.

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