Día Internacional de la Cultura Científica

David Barrera Hernández, es Licenciado en Biología, Maestro y Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Adscrito como Investigador en Ciencias Médicas, en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. Profesor de Bioquímica y Biología Molecular en la Facultad de Medicina, UNAM, así como tutor de alumnos de Licenciatura y de los Posgrados de Maestría y Doctorado en Ciencias Biológicas y Biomédicas, UNAM.

__________________________

En el mes de septiembre hay diversas efemérides, conmemoraciones y fechas destacadas a lo largo de la historia. Sin embargo, en esta ocasión me centraré en el Día Internacional de la Cultura Científica, que se conmemora cada 28 de septiembre. Esta iniciativa busca reconocer la importancia de acercar el conocimiento científico a la sociedad a través del trabajo de investigadores, docentes, comunicadores y divulgadores.

La elección de la fecha tiene un origen simbólico. El 28 de septiembre de 1980 se transmitió por primera vez Cosmos: A Personal Voyage, una serie de divulgación científica creada y conducida por el astrónomo y divulgador estadounidense Carl Sagan.

Durante sus episodios, Sagan logró acercar a millones de personas a temas como el origen del universo, la evolución y la historia de la humanidad, demostrando que la ciencia podía comunicarse con rigor, pero también de manera cercana y capaz de despertar curiosidad.

Cuarenta años después, aquel espíritu de acercar la ciencia a la sociedad encontró una nueva expresión. En 2020, diversas organizaciones de México y Costa Rica impulsaron la iniciativa para promover el 28 de septiembre como una fecha dedicada a la cultura científica.

Entre ellas participaron la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (SOMEDICYT), el Mouvement International pour le Loisir Scientifique et Technique (MILSET), la Red Nacional de Actividades Juveniles en Ciencia y Tecnología, la Red Mexicana de Talleristas de Ciencia y Fibonacci: Innovación y Cultura Científica, así como instituciones costarricenses como la Fundación para el Centro Nacional de Ciencia y Tecnología (CIENTEC), el Laboratorio Nacional de Nanotecnología del Centro Nacional de Alta Tecnología y la Universidad Nacional de Educación a Distancia.

La propuesta fue presentada ante la Oficina Regional de Ciencia y Tecnología para América Latina y el Caribe de la UNESCO. La participación de organizaciones de distintos países refleja una idea fundamental: la cultura científica es una responsabilidad colectiva.

Por ello, esta conmemoración representa una oportunidad para recordar que la ciencia no pertenece exclusivamente a los laboratorios ni a quienes la producen. El conocimiento científico es también un patrimonio social, capaz de ayudarnos a comprender nuestro entorno, mejorar nuestra calidad de vida y participar de manera informada en las decisiones que afectan a nuestras comunidades.

México cuenta con una importante tradición de divulgación científica. La UNAM, el IPN, universidades estatales, centros de investigación, instituciones públicas y organizaciones independientes han contribuido durante décadas a formar comunicadores y divulgadores, así como a generar una amplia oferta de contenidos científicos.

En los últimos años, la información proporcionada por museos, universidades, revistas, libros, radio y televisión se ha extendido a nuevas plataformas digitales, como páginas web, redes sociales, podcasts y otros espacios de comunicación. Por ejemplo, Cientificamente.org forma parte de este avance y contribuye a mantener vigente la tarea de acercar el conocimiento científico a públicos más amplios.

Sin embargo, no basta con tener acceso al conocimiento; necesitamos aprender a comprenderlo, cuestionarlo y utilizarlo responsablemente. Tener cultura científica no significa que todos debamos ser especialistas. Significa contar con herramientas para comprender información, formular preguntas, reconocer evidencias y distinguir entre conocimiento fundamentado y afirmaciones sin sustento, información falsa, o contenidos que presentan opiniones o creencias como hechos.

Por tanto, cada 28 de septiembre no solo celebramos la ciencia, sino también la posibilidad de que esta sea comprendida, discutida y aprovechada por todos, contribuyendo así a construir una sociedad científicamente informada, en la que cada persona tenga herramientas para entender mejor el mundo y participar de manera libre, crítica e informada en su transformación.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.