Denuncia madre de familia agresión de una maestra a su hija con síndrome de down

Alberto Gómez/Chilpancingo

La señora Anahí Arcos, madre de familia de la Escuela Primaria Federal Emperador Cuauhtémoc, denunció una presunta agresión cometida por una docente contra su hija de nueve años, quien tiene síndrome de Down, al interior de un salón de clases, por lo que acudió ante organismos de derechos humanos y autoridades educativas para exigir que se atienda el caso.

La madre de la niña afectada relató que los hechos ocurrieron el jueves 24 de septiembre, cuando acudió a recoger a su hija a la escuela y encontró a la menor y a la maestra alteradas por lo ocurrido durante la jornada escolar.

Explicó que, posteriormente, otros padres de familia se comunicaron con ella para informarle que sus hijos habían relatado que la docente, identificada como Yari Chávez, habría golpeado a la niña dentro del salón.

De acuerdo con el testimonio de la madre, la maestra habría dado manotazos a la menor, además de gritarle y decirle que hablaría con la directora porque ya no regresaría a la escuela.

Arcos señaló que su hija es particularmente sensible a los gritos debido a su condición y que, después del incidente, presentó una afectación emocional que incluso requirió atención psicológica.

“Mi hija llegó mal a la escuela y llegando a casa empiezo a recibir llamadas de padres de familia porque los niños habían llegado a platicar que mi hija había sido agredida por la maestra”, relató.

La madre afirmó que, tras presentar la denuncia, la docente comenzó a comunicarse con padres de familia para expresar quejas relacionadas con el comportamiento de la menor, situación que, consideró, podría generar un ambiente adverso hacia su hija.

Cuestionó además que algunas de las conductas que la maestra atribuye a la niña no le hayan sido comunicadas previamente y señaló que aparentemente existen reportes elaborados con fechas posteriores a los hechos denunciados.

Ante la situación, dijo haber presentado escritos ante Derechos Humanos, la Procuraduría de Defensa del Menor, la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG), su área jurídica y el Órgano Interno de Control.

Respecto a la atención por parte de la escuela, explicó que la directora le entregó un citatorio firmado por la propia docente para una reunión en la que ésta expuso su versión de los hechos, además de que estuvo presente el supervisor de zona.

De acuerdo con la madre de familia, la versión de la maestra difiere de lo relatado por su hija y otros alumnos. La docente habría señalado que únicamente tocó las manos de la menor para que soltara un objeto, mientras que la niña y otros estudiantes describieron una situación distinta.

La madre también indicó que cuenta con un documento expedido por una psicóloga, debido a que tuvo que llevar a su hija a atención profesional después de observar el estado de alteración emocional en que regresó a casa.

Agregó que se le autorizó que la menor acudiera únicamente a las clases de la Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER); sin embargo, al comunicarse con la maestra encargada, ésta le informó que no había recibido instrucciones al respecto.

Por ello, aseguró que su hija tampoco ha podido continuar con esas actividades escolares.
La situación también ha afectado al resto del grupo, ya que, según la madre, los demás alumnos se encuentran sin clases debido a que no hay un docente que se haga cargo del grupo.

La madre señaló que espera que las autoridades educativas intervengan para determinar responsabilidades y garantizar tanto la atención de su hija como la continuidad de las clases para el resto de los alumnos.

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