Con información de Alberto Gómez
La ex presidenta de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, presentó su renuncia a Morena, partido del que se dijo excluida en el actual proceso «de transformación», el cual es la selección de coordinaciones estatales, distritales y municipales que son la antesala de las candidaturas.
Hernández Martínez presentó su renuncia por escrito la tarde de este lunes al presidente estatal del partido, Jacinto González Varona. En el escrito, dijo no ser tomada en cuenta ni tener condiciones de participación o diálogo.
«Hoy, en esta etapa del proceso de transformación, me siento excluida y no encuentro las condiciones de participación y diálogo que esperaba. Considero que un movimiento de izquierda debe escuchar a su militancia, respetar las diferencias y reconocer el derecho a disentir. Expresar esta inconformidad es un acto de honestidad y congruencia con las razones que me llevaron a sumarme a Morena», dice la carta de renuncia.
En el escrito, recordó que su incorporación a Morena estuvo vinculada con su coincidencia con el proyecto encabezado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, particularmente con el combate a la corrupción, los privilegios y la atención a sectores que, afirmó, habían sido relegados.
Dijo que continuará «impulsando la transformación desde otra trinchera», pero sus convicciones y respeto al ex presidente Andrés Manuel López Obrador continúan.
Morena cerró las puertas a Norma Otilia Hernández Martínez desde que se reveló la reunión que sostuvo con el presunto líder del grupo delictivo de Los Ardillos, Celso Ortega Jiménez, en julio del 2023.
En septiembre del 2024 fue expulsada de Morena por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia tras una denuncia que presentó en su contra la diputada local Diana Bernabé Vega, por la reunión con el líder de Los Ardillos; sin embargo, tras una serie de impugnaciones, la ex alcaldesa logró que el partido le restituyera su militancia en marzo del 2025, tras una resolución del Tribunal Electoral del Estado que determinó que las pruebas que presentó la diputada, basadas en notas periodísticas, no eran causales para determinar su culpabilidad.