No canceló la sesión del Congreso por presiones del PRI, aclara Erika Guillén;exige respeto a su investidura

Ángel Galeana/Chilpancingo

La presidenta de la Mesa Directiva del Congreso local, la perredista Erika Guillén Román, exigió respeto a su investidura luego de que el presidente de la Junta de Coordinación Política y coordinador de los legisladores de Morena, Joaquín Badillo Escamilla la acusó de cancelar la sesión programada para ayer miércoles de forma unilateral y por presiones de otro grupo parlamentario, en referencia al PRI.

A través de un comunicado publicado poco antes de las 22:30 horas, Guillén Román indicó que canceló la sesión por la falta de quórum, y ejerciendo las facultades que tiene como presidenta de la Mesa Directiva.

Hoy, la diputada decidió cancelar la sesión programada por falta de quórum. Estaba citada a las 11 de la mañana, y a la 1:25 decidió terminarla. Había en el pleno 21 diputados de los 24 que se necesitan para iniciar sesión. No llegaron los de Morena, quienes estaban en una sala contigua desarrollando su reunión de bancada previa.

El PRI acusó que los diputados de Morena no se quisieron presentar para no discutir un acuerdo referente a las malas condiciones en las que se encuentra el hospital del municipio de Arcelia. Por otro lado, los diputados de Morena, a través de su coordinador, Joaquín Badillo Escamilla, acusaron que Erika Guillén decidió cancelar la sesión de manera unilateral presionada por un grupo parlamentario, refiriéndose al PRI.

La diputada Erika Guillén escribió al respecto: «En primer término, rechazo categóricamente haber actuado bajo presiones de cualquier grupo parlamentario. Las decisiones que asumí en mi calidad de presidenta de la Mesa Directiva estuvieron sustentadas en las facultades y responsabilidades que me confiere la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Guerrero, número 231. Mi obligación es garantizar el adecuado desarrollo de las sesiones, verificar las condiciones legales para su realización y actuar con imparcialidad, sin favorecer ni perjudicar a ninguna expresión política representada en esta Legislatura».

Explicó que previo a cancelar la sesión hubo dos pases de lista, con un receso de intervalo, para esperar la llegada de diputados y reunir el quórum legal, sin embargo, «no fue suficiente para restablecer las condiciones necesarias para continuar con la sesión».

Además, indicó que en todo momento tuvo comunicación con el diputado Joaquín Badillo, por lo que rechazó que su decisión de cancelar la sesión fue de manera precipitada o sin conocimiento de Morena.

«No solamente exijo respeto hacia mi persona y hacia la investidura que represento como presidenta de la Mesa Directiva, sino también hacia mis compañeras y compañeros que integran este órgano legislativo, así como hacia las diputadas y los diputados de las distintas fracciones y representaciones parlamentarias que acudieron oportunamente a la sesión, como correspondía a sus responsabilidades», escribió la diputada.

Y agregó: «El respeto institucional debe ser recíproco. No podemos exigir consideración para los tiempos de unos y desconocer los derechos, el trabajo y la responsabilidad de quienes sí estuvieron presentes para cumplir con sus obligaciones legislativas. La Presidencia de la Mesa Directiva no está subordinada a intereses partidistas a decisiones particulares de algún grupo parlamentario».

Respecto al acuerdo que se iba a discutir en la sesión sobre las malas condiciones del hospital de Arcelia, Erika Guillén subrayó que su decisión de cancelar la sesión no fue para impedir la exposición del tema.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.