Ángel Galeana/Chilpancingo
Diputados del Congreso local aclararon que reciben un sueldo mensual de 40 mil pesos, negaron ingresos millonarios, y acusaron una campaña de despestregio que tiene como fin intereses políticos para desacreditar al Poder Legislativo, esto luego de que el pasado viernes se difundió una presunta lista de fondos asignados a los diputados y dinero pendiente por comprobar, la cual fue calificada como apócrifa por el presidente de la Junta de Coordinación Política, Joaquín Badillo Escamilla.
Los diputados emitieron un comunicado la tarde de este domingo firmado por los 7 integrantes de la Junta de Coordinación Política, en el que rechazaron la información que se difundió la semana pasada, referente a que recibieron 250 millones 866 mil pesos para gastos entre enero y agosto de este año, de los cuales tenían pendientes por comprobar 188 millones 511 mil pesos.
Dicho documento fue enviado a diversos medios de comunicación desde una cuenta oficial del Congreso, la cual reconoció el presidente de la Jucopo, Joaquín Badillo Escamilla, como genuina, pero enfatizó que la información es falsa. El diputado afirmó que el documento es apócrifo toda vez que se sobrepusieron logotipos del Poder Legislativo a un documento de Excel, y los montos no corresponden entrega y comprobación de recursos. Al tiempo que aclaró que el documento es falso, dijo que todos los legisladores reciben alrededor de 337 mil pesos para gastos de gestión en los distritos.
Tanto la difusión del documento presuntamente falso y el dinero que reveló el diptuado que reciben para gastos de gestión, generaron una serie de críticas en redes sociales respecto a los ingresos que tienen los legisladores y sus comprobaciones, lo cual se suma a las acusaciones de fraudes millonarios por la emisión de cheques falsificados que se reveló el pasado mes de septiembre.
En el comunicado difundido por la Jucopo, los diputados aclararon que el sueldo neto mensual que reciben como dieta o salario es de 40 mil pesos, por lo que «pretender hacer creer a la opinión pública que los recursos asignados al trabajo parlamentario son parte de nuestro salario es un acto deliberado de manipulación e irresponsabilidad».
Señalaron que el dinero que reciben por gestoría social, trabajo técnico legislativo y el apoyo directo a las neceadiades comunitarias y causas sociales-que es la gran mayoría de los recursos que los legisladores perciben mensualmente- «no constituyen, bajo ninguna circunstancia, un sueldo, bono, o beneficio personal», y que esos fondos están sujetos a las auditorías correspondientes.
Los diptuados de la Jucopo, que son el máximo órgano de gobierno del Congreso, exigieron, sin mencionar a quien, una investigación «dar con los responsables de fabricar y difundir este material apócrifo, esclareciendo los intereses políticos detrás de esta maniobra para desacreditar la función del Congreso».
Acusaron que las campañas de desprestigio confunden a la ciudadanía y generan un clima de encono que vulnera la seguridad e integridad física de los diputados y de sus familias.