Los Cannabinoides como nuevos aliados para la enfermedad de Parkinson

El Dr. José Arturo Avalos-Fuentes es Químico Farmacobiólogo egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolas de Hidalgo, cuenta con Maestría y Doctorado en Farmacología con especialidad en neurofarmacología por el CINVESTAV-IPN. Actualmente se desempeña trabajando en el departamento de Fisiología, Biofísica y Neurociencias del CINVESTAV-IPN. Su trabajo de investigación se ha centrado principalmente en la fisiopatología de la enfermedad de Parkinson y en el mejoramiento de las estrategias farmacológicas para el tratamiento de esta enfermedad.
Email: javalos@cinvestav.mx

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En la actualidad, los avances científicos y médicos marcan un ritmo muy importante en el incremento de la longevidad y en la expectativa de vida de los seres humanos. Sin embargo, este incremento en la edad también conlleva una serie de problemas que se encuentran relacionados con la vejez, entre estos, se encuentran enfermedades como la hipertensión, diabetes, cáncer, afecciones cardiacas, y no menos importantes, las enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, demencia senil y la enfermedad de Parkinson.

Según cifras descritas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el ritmo de envejecimiento poblacional va en aumento. En el año 2020, el número de adultos mayores de 60 años superó al número de niños menores de 5 años, y se estima que, entre el 2015 y 2050, el porcentaje de los habitantes de la tierra mayores de 60 años se duplicará. México no se queda atrás, también experimenta un ritmo de envejecimiento acelerado en su población. En 2025, se estima que la población adulta, mayor de 60 años será de aproximadamente 12.8%, y se espera que para el 2050, 1 de cada 4 mexicanos sea un adulto mayor de 60 años, es decir, el 25% de la población total.

Hablando de enfermedades neurodegenerativas relacionadas con el incremento de la edad, la enfermedad de Parkinson se sitúa como una de las más frecuentes a nivel mundial, afectando al 1% de adultos mayores de 60 años, teniendo una mayor prevalencia en el sexo masculino. En México, la enfermedad de Parkinson se sitúa como el segundo padecimiento neurodegenerativo más frecuente después del Alzheimer en adultos mayores.

Pero ¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo, que se caracteriza por la muerte de las neuronas que producen dopamina en el cerebro, teniendo como consecuencia limitaciones en la capacidad de movimiento en los individuos que la padecen. Entre los síntomas que afectan el movimiento, los más frecuentes son el temblor en reposo, la bradicinesia (lentitud de los movimientos), rigidez muscular, inestabilidad postural, dificultad en la coordinación, falta de equilibrio, etc.

Aunque los principales síntomas de la enfermedad de Parkinson son los que afectan el movimiento, también se presentan otros no menos importantes como es, la depresión, ansiedad, estreñimiento, fatiga, falta de sueño y problemas de aprendizaje.

La enfermedad de Parkinson no tiene cura, pero sí un tratamiento. El tratamiento con Levodopa y medicamentos que tratan de restablecer la falta de dopamina, resultan muy buenos para restablecer el movimiento a niveles normales, controlando todos los síntomas. Sin embargo, el principal tratamiento que es la administración de Levodopa trae consigo una serie de efectos colaterales que aparecen después de aproximadamente 5-7 años, siendo el más limitante las discinesias.

¿Qué son las discinesias?

Las discinesias son movimientos involuntarios, anormales, descontrolados y repetitivos que se presentan principalmente en cabeza, cuello, cara y en extremidades como piernas y brazos, estas se encuentran directamente relacionadas con el uso prolongado y altas dosis de la Levodopa.

Actualmente las estrategias científicas y farmacológicas están encaminadas a evitar las discinesias, al disminuir la dosis de Levodopa, sin afectar la capacidad del tratamiento para mejorar el movimiento, ya que la Levodopa sigue siendo el tratamiento de elección para esta enfermedad.

Aquí es donde entran los cannabinoides. Los cannabinoides son un grupo de sustancias que son principalmente derivados de la planta Cannabis sativa, pero también hay endocannabinoides (se forman en el cuerpo humano) y cannabinoides sintéticos.

Recientes reportes científicos han mostrado la existencia de regiones en el cerebro, específicamente en la parte que se encarga del movimiento donde los cannabinoides se podrían unir y, se ha visto que dicha unión puede promover el movimiento en roedores, sin ayuda de la dopamina.

Por lo tanto, la activación de estas regiones con cannabinoides surge como un importante sitio de acción coadyuvante que, en conjunto con una dosis menor de Levodopa estaría mejorando la capacidad de movimiento del paciente, evitando la aparición de discinesias.

Aunado a la mejoría de los síntomas relacionados con el movimiento, también se ha visto que los cannabinoides pueden mejorar los síntomas no relacionados al movimiento, mejorando el estado de ánimo, disminuyendo la depresión, la ansiedad y con ello mejorando la calidad de vida de los pacientes.
Por lo tanto, la combinación de los cannabinoides con la Levodopa puede ser una estrategia farmacológica mejorada y prometedora para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson.

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