*Comunicado*
“Porque mientras no se llegue a la justicia total, la herida va a seguir abierta”, indicó la senadora Beatriz Mojica Morga en la escuela Caritino Maldonado en la comunidad de El Charco, al conmemorarse 28 años de la masacre donde el Ejército asesinó a 11 civiles.
“Vengo aquí a saludarlos y a refrendar un compromiso que hice hace dos años: seguir trabajando por las causas, porque los compañeros no lucharon de la nada. Lucharon porque querían mejorar las condiciones de vida de la gente. Era una escuela, un centro de salud. Y tenemos una gran deuda con este movimiento social”, expresó ante sobrevivientes y familiares.
Los sobrevivientes Efrén Cortés Chávez y Ericka Zamora Pardo fueron reconocidos durante el acto por mantener viva la memoria. “Ellos han sido quienes han mantenido viva la lucha para que no se nos olviden las causas”, destacó la senadora al agradecerles que “siempre están pendientes de que esta memoria no se apague”.
Mojica Morga subrayó que su presencia es para “refrendar nuestro compromiso de seguir tocando las puertas para que llegue esa justicia social a través de las carreteras. Tenemos que luchar porque la reparación del daño social llegue. Es por esa justicia por la que yo estoy aquí con ustedes”.
La senadora distinguió: “Yo sé que está la justicia jurídica que nos tienen que dar las instituciones, pero hay la justicia social. La justicia social que tiene que garantizar el Estado para mejorar las condiciones de vida de la gente. Tenemos heridas abiertas y tenemos pendientes. Mientras no llegue la carretera, no hay justicia completa”.
Fue enfática al evaluar: «Avanzar 7 kilómetros de carretera en 28 años no es posible. Cuando vemos esas cosas, sabemos que tenemos una gran obligación con el pueblo de Guerrero. No es solo una responsabilidad, es una obligación no fallarle al pueblo”.
“Les dejo aquí nuestro compromiso de seguir en la lucha por las causas, porque seguimos teniendo muchas heridas en Guerrero. Vamos a seguir exigiendo justicia por las personas que murieron, que lucharon para darnos una vida mejor. Dejamos aquí nuestro compromiso, nuestro corazón, toda nuestra solidaridad a los compañeros y a todo el pueblo de El Charco”, concluyó.
Durante su mensaje, también saludó al presidente municipal de Ñuu Savi, Donaciano Morales Porfirio: “Que por fin, después de tantos años, tenemos municipio. No es la única respuesta que merece la lucha, pero ya es un avance”. Al obispo emérito Raúl Vera López le dijo: “Usted también fue obispo de Ciudad Altamirano. Gracias a usted se abrió todo el movimiento de jóvenes. Ahí me formé, en ese movimiento de la pastoral de la Iglesia”.
En el acto estuvieron Micaela Cabañas Ayala, hija de Lucio Cabañas; Diana Hernández, hija de Ranferi Hernández Acevedo; María Magdalena López García, de la Red Solidaria Década contra la Impunidad; Valdemar Ramírez Gallardo, en representación del rector de la UAGro; Oscar David Galeana Cuevas; Abel Bello López; Javier Vázquez García y la maestra Florentina Rosario.