Mis genes: la clave para entender mi respuesta a los medicamentos

Beatriz Elena Camarena Medellin es Química Farmacéutica Bióloga por la Universidad Motolinía, Maestra en Ciencias Biológicas por la UNAM y Doctora en Ciencias Genómicas por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Desde hace más de 30 años labora como Investigadora en la Subdirección de Investigaciones Clínicas, del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (CDMX), en donde dirige proyectos de investigación enfocados en la identificación de los genes causantes de la psicosis en esquizofrenia, trastorno bipolar y trastorno esquizoafectivo, y los genes causantes de los trastornos de la conducta alimentaria. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores y funge como tutora de maestría y doctorado en diferentes posgrados de la UNAM y la Universidad Autónoma Metropolitana.

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Cuando nos sentimos enfermos el médico nos pide tomar una medicina que nos ayude a eliminar las bacterias, virus u otros microorganismos que nos causa la enfermedad o aliviar algún órgano (pulmón, estómago, intestino, riñón, etc.) que no funciona bien. Sin embargo, no siempre nos alivian y en otras ocasiones nos pueden causar otro tipo de molestias.

¿Por qué cada persona responde de diferente forma a las medicinas? Al tomar un medicamento, puede mezclarse con los alimentos que hemos consumido o con otros medicamentos que también estemos tomando para aliviar otras enfermedades, cambiando el efecto que debería de tener la medicina, por estas causas la respuesta puede ser diferente en cada persona.
También se ha visto que, los integrantes de una familia responden de la misma forma a un medicamento, lo cual quiere decir que heredamos de nuestros familiares la forma en que vamos a responder o si vamos a presentar algún efecto negativo.

Cuando hablamos de herencia, nos referimos a unidades llamadas genes, los cuales son transmitidos de los padres a los hijos. Cada gen tiene la información para formar las proteínas que forman cada órgano de nuestro cuerpo. La forma de cada gen puede ser diferente en cada persona y es por esta razón que una medicina va a tener diferentes respuestas, buenas o malas, en cada individuo.

Al ingerir un medicamento, nuestro cuerpo lo descompone en partículas más pequeñas para que se disuelvan, se distribuyan más fácil y puedan tener su efecto, para que después sean eliminadas. La gran mayoría de los medicamentos se descomponen en el hígado con la ayuda de unas moléculas llamadas enzimas del citocromo P450. Si estas enzimas no funcionan bien, afectará la forma en que el medicamento actúa en nuestro cuerpo.

Se sabe que existen diferentes enzimas producidas por diferentes genes y cada una de ellas actúan con los medicamentos de manera diferente. Si analizamos en la sangre de cada persona el tipo de gen que tiene, es posible saber cómo va a responder a cada medicina; esta información puede ayudar al médico a dar la dosis correcta para que el paciente reciba el tratamiento adecuado y que no tenga síntomas causados por la medicina que recibió.

De esta manera, sabemos que algunas personas tienen genes que producen enzimas que funcionan de manera normal, ya que tienen dos copias activas del gen; es decir, son personas capaces de descomponer el medicamento, por lo que pueden recibir la dosis común del medicamento. Este es el caso de la mayoría de las personas.

Otros individuos tienen dos copias del gen que no funcionan; esto quiere decir, que, al no poder realizar su acción, no puede descomponer de forma normal el medicamento, por lo que se acumula en el cuerpo y provocará que tenga síntomas adversos causados por la acumulación del medicamento sin descomponer y que además es difícil de eliminar del cuerpo. En este caso, el médico tiene que reducir la dosis del medicamento o cambiarlo por otro.

También, algunas personas tienen diferentes combinaciones de genes que van a provocar que muy poco del medicamento sea descompuesto a moléculas más pequeñas, provocando también su acumulación en el cuerpo, no pudiéndose eliminar y aumentando el riesgo de tener efectos negativos causados por el medicamento. A estas personas se les da una dosis baja, con el riesgo de que no tenga efecto y no alivie la enfermedad.

Otras personas, tienen varias copias del gen activo, por lo que aumenta la función de la enzima, provocando que el medicamento se transforme y elimine de una forma más rápida que lo normal. Este tipo de personas presentan una mala respuesta debido a que el medicamento es eliminado muy rápido y antes de poder llevar a cabo su efecto, por lo que no se acumula y no causa efectos negativos en el cuerpo. En este caso, el médico aumentará la dosis del medicamento.

Finalmente, otras personas tienen muchas copias activas del gen, por lo que tendrán una mayor función de la enzima. Estas personas presentan una respuesta muy mala al medicamento y tienen una rápida eliminación. En este caso el médico le recomendará otro medicamento que le ofrezca una mejor respuesta para el tratamiento de su enfermedad.

Actualmente, el uso de este tipo de análisis genéticos para saber la respuesta a un medicamento aún es limitado. En un futuro, con los avances de la ciencia, será la clave para predecir la respuesta en cada persona. Además, ayudará a que los médicos elijan de forma más rápida y segura el tratamiento más adecuado para cada paciente, reduciendo el tiempo necesario para encontrar la mejor opción terapéutica y disminuyendo el riesgo de efectos adversos

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