Alberto Gómez/Chilpancingo
Familiares de personas desaparecidas e integrantes del Colectivo Guerrero No Más Desaparecidos realizaron una ceremonia religiosa y un homenaje en el memorial instalado en una de las fachadas de la Fiscalía General del Estado, en Chilpancingo, para mantener viva la memoria de sus seres queridos y reiterar su exigencia de verdad y justicia.
Durante la actividad recordaron, entre otros, a Juan Carlos García Hernández, desaparecido el 5 de agosto de 2015, cuyo caso, como miles más, continúa sin resolverse.
Las madres buscadoras colocaron flores, fotografías, elevaron oraciones y participaron en una misa en honor de quienes permanecen desaparecidos, al tiempo que denunciaron que la crisis de violencia y desapariciones sigue afectando a Guerrero y al resto del país.
En su mensaje, señalaron que diariamente continúan registrándose homicidios y desapariciones, además del abandono de cuerpos en la vía pública, situación que, afirmaron, ha transformado la realidad del estado.
«Nuestro estado no era esto lo que es ahora», expresó una de las integrantes del colectivo durante la ceremonia.
Las buscadoras recordaron que México enfrenta una de las crisis más graves en materia de desaparición de personas. Señalaron que en el país existen más de 133 mil personas cuyo paradero continúa sin conocerse, una cifra que refleja la magnitud del problema y el sufrimiento de miles de familias que, ante la falta de resultados, han asumido la búsqueda de sus seres queridos con recursos propios.
Indicaron que detrás de cada registro hay una historia, una familia y una búsqueda que no se detiene, por lo que insistieron en que las autoridades fortalezcan las investigaciones y garanticen el acceso a la verdad y la justicia.
Respecto a la detención del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, las integrantes del colectivo sostuvieron que no únicamente debe responder por los hechos relacionados con la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, sino también por los demás casos de desaparición registrados durante su administración.
Asimismo, recordaron que la escalada de violencia en Chilpancingo comenzó desde 2006 y que durante el gobierno de Aguirre Rivero la problemática se intensificó.
Al concluir la jornada, las familias realizaron un homenaje colectivo y una ceremonia en memoria de las personas desaparecidas, reiterando que continuarán su lucha hasta conocer el paradero de sus seres queridos y obtener justicia para todas las víctimas.