Ángel Galeana/Chilpancingo
El gobierno de Chilpancingo trabaja bajo fuego. En menos de 1 año han sido asesinados 5 funcionarios, un ex funcionario y uno que no alcanzó a tomar protesta, 7 hombres en total. El alcalde constitucional sufrió la criminalidad extrema al ser decapitado, y al alcalde suplente le balearon su propia clínica.
El gobierno municipal enfrenta una crisis de violencia inédita. Está rebasado por grupos criminales que extorsionan a autoridades, las exhiben en lonas y les queman maquinarias ante la inacción del alcalde Gustavo Alarcón Herrera que se ha limitado a publicar comunicados en Facebook pidiendo respaldo estatal y federal.
La criminalidad se extiende a la ciudadanía. La vida nocturna se convirtió en una actividad de riesgo. Bares han sido atacados a balazos con propietarios o clientes asesinados, y los establecimientos siguen operando sin ninguna regulación de horarios y medidas de seguridad.
En Chilpancingo lo mismo asesinan a una persona en las colonias de la periferia, en el zócalo, en el mercado o en un bar.
Gobierno entre balas
La administración 2024-2027 inició en octubre del 2024 con el asesinato del secretario general del Ayuntamiento, Francisco González Tapia Gutiérrez. Tenía 3 días en el cargo cuando fue ejecutado en pleno centro de la ciudad a la luz del día. El asesinato pretendieron disfrazarlo como un asalto, pero el futuro inmediato reveló el acecho de los grupos delictivos.
6 días antes, el 27 de septiembre fue asesinado Ulises Hernández Martínez, quien se perfilaba como el secretario de Seguridad Pública municipal. 12 disparos lo privaron de la vida a él y a la mujer que lo acompañaba en su vehículo, a unos metros de la primaria José Martí.
El 6 de octubre ocurrió lo inédito que simbró al municipio. El recién nombrado alcalde Alejandro Arcos Catalán fue decapitado. La fotografía de su cabeza exhibida en el toldo de una camioneta se difundió por los espacios de noticias de todo el mundo.
El alcalde suplente,Gustavo Alarcón Herrera tomó protesta el 10 de octubre resguardado por un fuerte dispositivo de seguridad de la Guardia Nacional que tenía blindado el Ayuntamiento con agentes armados incluso en las oficinas de presidencia.
La calma solo duró 2 meses y medio, el 24 de diciembre otro hecho inédito. La navidad llegó al gobierno municipal con el asesinato de quien fuera presidente del Patronato de la Feria, Martín Roberto Ramírez. Las danzas de Tlacololeros se preparaban para salir al Teopancalaquis entre las festividades de la Feria de Chilpancingo cuando sicarios irrumpieron en plena plazoleta de la iglesia de San Mateo y dispararon. También asesinaron a José Vidal Nájera, quien era uno de los encargados de logística.
La violencia hizo que se cancelara la Feria de Navidad y Año Nuevo, una de las fiestas más esperadas por la ciudadanía.
El 9 de abril de este año fue asesinado el ex secretario de Desarrollo Rural de Chilpancingo, José Concepción Hernández Solano, quien llegó a la administración municipal con Alejandro Arcos Catalán. Fue también funcionario con el alcalde Gustavo Alarcón. Cuando lo asesinaron, tenía alrededor de 15 días de haberse separado del cargo.
El domingo pasado fue asesinado Jesús Sánchez Malagón, trabajador de la Dirección de Gobernación Municipal. El crimen ocurrió en el tianguis que se coloca en la colonia CNOP a plena luz del día. La respuesta del gobierno municipal fue un comunicado en Facebook pidiendo intervención del gobierno estatal y federal.
Ataques y extorsión
Una semana antes de que fuera asesinado el ex secretario de Desarrollo Rural, José Concepción Hernández, fue baleada en Chilpancingo la clínica América, que es propiedad del alcalde Gustavo Alarcón Herrera. La fachada recibió varios disparos durante la madrugada, una afrenta más al gobierno municipal que se intentó minimizar corriendo la versión de que un hombre que era perseguido intentó refugiarse, de lo cual no se presentó ningún dato, foto o video que lo sustentara.
En julio pasado, el crimen volvió a atacar a un Ayuntamiento incapaz de protegerse a sí mismo. Los días 3 y 4 fueron quemadas 2 retroexcavadoras que realizaban obra pública para el Ayuntamiento, una de ellas en la colonia PPS y otra en el fraccionamiento Las Cumbres.
4 días después, el 8 de julio amanecieron en puentes y bardas de la ciudad lonas contra el secretario de Obras Públicas, José Antonio Luquín Mendoza con una advertencia clara; «renuncias o te mueres».
Luquín Mendoza fue designado en el cargo directamente por el alcalde Gustavo Alarcón, y en las lonas fue acusado de favorecer con obras a Los Ardillos, grupo que habría asesinado al ex alcalde Alejandro Arcos Catalán, según la investigación de la Fiscalía General del Estado que se hizo pública en el juicio del único detenido por el crimen, Germán Reyes.
La respuesta del Ayuntamiento fue un comunicado en el que negó las acusaciones y aseguró que el funcionario sufría de extorsión de la delincuencia que le exigía 33 millones de pesos. El subsecretario del gobierno estatal, Francisco Rodríguez pidió al alcalde Gustavo Alarcón ese mismo día que retome sus funciones y «entienda que él es la autoridad que representa al gobierno municipal de Chilpancingo, que actúe con responsabilidad», y presentara las denuncias correspondientes en lugar de emitir un comunicado.
Del Ayuntamiento a las calles
La última encuesta del INEGI sobre percepción de inseguridad ciudadana publicada el 24 de julio expuso que 8 de cada 10 ciudadanos se sienten inseguros en Chilpancingo. Y es que en la capital se asesina de igual forma en una colonia de la periferia, en pleno zócalo, en el mercado o en los bares.
Solo en lo que va de septiembre fueron atacados 2 bares, los dos con reincidencia y siguen operando sin controles municipales constantes que garanticen la seguridad de la ciudadanía.
El 4 de septiembre fue baleado el bar «Tropikal Drinks» ubicado en pleno centro de la ciudad. El ataque se perpetró en la madrugada sin que se registrara víctimas. 6 días antes fue ejecutado un joven sobre el Andador Zapata, a unos metros del bar. En mayo del 2024, 3 personas fueron asesinadad en el mismo establecimiento.
La noche del sábado 6 de septiembre fue asesinado un hombre en el bar La Casa del Despecho, en donde apenas 2 meses y medio atrás fue asesinado otro hombre.
El 30 de agosto pasado 3 hombres asesinados fueron arrojados al encauzamiento del Río Huacapa, frente al table dance «69», una de las víctimas era empleado del bar. Horas antes se reportó que la fachada había sido baleada. El bar también ha sido escenario de al menos otro asesinato dentro de las instalaciones, pero mantiene su operación.
El 26 de abril fue asesinado el propietario del bar La Martina, César Ovando, en un ataque dentro de las instalaciones que dejó al menos otros dos heridos. El 19 de enero del 2024, 3 hombres fueron ejecutados dentro del bar, y siguió operando.
El 19 de marzo de este año fue asesinado un policía estatal que fungía como seguridad de un provedor de carne en el mercado central de Chilpancingo. El crimen ocurrió a un costado de la central de abastos. 2 días después, 2 carniceros fueron asesinados dentro del mercado, que también ha sido sede de constantes ataques y extorsiones.
El 25 de febrero del 2025 fue atacada la administradora del mercado de la colonia de El PRI, Berta «N», quien resultó herida y su esposo Miguel Ángel «N» fue asesinado en las mismas instalaciones del mercado.
A las 10:30 de la mañana del 23 de junio pasado fue asesinado el propietario de un local en pleno zócalo de la ciudad, que tiene vigilancia policíaca permanente. Otro hecho fue el 21 de agosto pasado, el crimen de un adolescente de 14 años ocurrido a plena luz del día frente al IMSS, a 4 cuadras del zócalo.
En el terreno político, el alcalde Gustavo Alarcón rompió relación con el PRD, partido en el que militaba Alejandro Arcos y por el que ganó la alcaldía, en coalición con el PRI, partido que ahora tiene las simpatías del alcalde, cuyo hijo, Gustavo Alarcón Bello, fue designado delegado del Comité Directivo Estatal en la capital.