Las cerezas, un fruto para la memoria y la contracción muscular

José Isaid León Rodríguez es licenciado de nutrición y ciencia de los alimentos con maestría en ciencias de la educación. Se ha desempeñado como asesor nutricional del equipo de tercera división profesional Los Avispones de Chilpancingo. Ha sido conferencista a nivel nacional e internacional en temas de nutrición en la infancia y adolescencia, y coordinador del consultorio de nutrición Equilibrato. Nutriólogo capacitador del personal de la Secretaría de Salud en Guerrero, y docente en la Universidad Autónoma de Guadalajara en el área de nutrición del deporte.

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Las cerezas son una fruta mítica que ha sido fuente de inspiración en todo el mundo, no sólo por su inigualable sabor, si no también por su gran variedad de propiedades nutricionales. En esta época del año, en nuestro estado de Guerrero y, en particular en nuestras calles del centro histórico de Chilpancingo, se puede apreciar carretillas con esta fruta de gran colorido de un rojo intenso muy característico que cubre las calles de la ciudad que alegran la vista y despiertan el apetito.

El cerezo dulce tuvo su origen probablemente en el mar Negro y en el mar Caspio, difundiéndose después hacia Europa y Asia, llevado por los pájaros y las migraciones humanas. Fue uno de los frutales más apreciados por los griegos y con el Imperio Romano se extendió a regiones muy diversas. En la actualidad, el cerezo se encuentra difundido por numerosas regiones y países del mundo con clima templado.

Decimos que la cereza es una fruta mítica porque tiene una gran importancia en la vida de los griegos, no solo por su papel como parte de su dieta, sino también por su valor simbólico, como prenda de amor y también como ofrenda ritual a la divinidad. Los autores antiguos le atribuían un origen divino y la consideraban un regalo de Dioniso, que se asocia principalmente con el teatro, el vino y la fiesta. En Japón, la flor del cerezo (sakura) es símbolo de la cultura nacional, que tiene especial relevancia en el festival de Hanami, que se realiza cada año, y en el que se reúnen familias enteras y pasan el día bajo los cerezos para observar de la belleza de las flores.

Una de las grandes cualidades nutricionales de las cerezas son las antocianinas que contienen, son unos antioxidantes muy poderosos. Según unos estudios realizados en la Universidad de Arizona, las cerezas son la fruta que concentra mayor cantidad de flavonoides. La antocianina da el color rojo a la cereza. La antocianina junto con el ácido elágico convierte a la cereza en un anticancerígeno, inhibiendo la aparición de ciertos cánceres. La antocianina también actúa como antioxidante.

Combaten la inflamación muscular: Las antocianinas, pueden reducir la inflamación y los síntomas de la artritis y la gota. Debido a sus propiedades anti inflamatorias, las cerezas se aconsejan para combatir el dolor de tendones y músculos.

Las cerezas son ricas en Potasio, que es necesario en el cuerpo humano para regular la presión arterial, las hormonas, el buen funcionamiento del sistema nervioso y de los músculos. Además, el potasio previene los calambres musculares.

Contienen melatonina: Las cerezas son uno de los pocos alimentos que contienen melatonina, un
aminoácido esencial y un antioxidante que ayuda a regular el ritmo cardíaco y los ciclos de sueño del cuerpo. La melatonina tiene propiedades calmantes sobre el cerebro y el sistema nervioso. Podemos decir que las cerezas ayudan a calmar el dolor de cabeza, la ansiedad, la irritabilidad y el insomnio.

Buenas para la memoria: La Asociación Americana contra el Alzheimer incluye las cerezas como parte de los alimentos beneficiosos para la memoria gracias a sus antioxidantes.

Las cerezas también nos ayudan a combatir el estreñimiento, a regular los niveles de azúcar en sangre; fortalecen el sistema inmunológico; reducen la acumulación de gases intestinales y malestares digestivos por su aporte de fibra, y ayudan a relajar el estado de ánimo.

La cereza nos aporta las vitaminas A, B1, B2, B3, B6, B9, C y E. Respecto a los minerales, la cereza contiene Calcio, Hierro, Magnesio, Fósforo, Potasio, Selenio, Sodio, Yodo y Zinc.

Aunque no es una fruta originaria de nuestro país se ha adaptado muy bien a nuestras tierras y es importante aprovechar la temporada de cerezas que comienza desde junio y agosto. Si no la has probado te invito a que lo hagas y obtengas todos los beneficios antes mencionados.

Recuerda que esta fruta tiene una gran carga de nutrientes e historia en cada mordida con un sabor muy característico ideal para toda la familia y para deportistas.

Recuerda comer sanamente, come Equilibrato, hasta pronto.

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