Derribarán torres de la iglesia de Dos Caminos por daños provocados por el sismo

Carlos Navarrete Romero/ Chilpancingo, Gro.

Dos torres de la iglesia de Julián Blanco (Dos caminos), comunidad perteneciente al municipio de Chilpancingo, serán derribadas por los daños que presentan en su estructura tras el sismo de 7.1 grados de intensidad con epicentro en Acapulco.

Ayer, desde las 8 de la mañana, pobladores de esa comunidad, coordinados por el sacerdote de la iglesia de Santiago Dos Caminos, Cosme Lozano, iniciaron los trabajos para, primero, bajar las tres campanas de su torre central y, posteriormente, desarmar el reloj de la misma.

En una visita que se realizó ayer a la iglesia se constató que la torre central sufrió fracturas severas, pues la parte inferior de la estructura se desprendió del techo.

Derivado de esa situación, el sacerdote y los pobladores decidieron retirar las campanas y el reloj, a fin de derribar por completo la torre, pues existe el temor de que no soporte otro sismo, colapse y lastime a alguna persona.

En cuanto a la torre occidental, ésta sufrió varias cuarteaduras y desprendimiento de concreto.

En entrevista, Cosme Lozano explicó que la iglesia de Julián Blanco existe desde el siglo XVIII, pues fue construida con adobe aproximadamente en 1745, sin embargo fue en 1955 cuando toda su estructura se cambió por tabique y concreto, mientras que el reloj fue instalado en 1982.

“El reloj tiene más de 30 años que se instaló y lo estamos sacando porque se va a colapsar su torre, puede caer arriba del techo de la iglesia, como también la torre occidental está toda fracturada (…) lo más fracturado de toda la iglesia es la torre occidental y la del reloj, tenemos que tumbarlos porque si hay una réplica en la noche puede dañar más a la iglesia”, expuso.

Ante ésta situación, Cosme Lozano dijo que la bóveda de la iglesia ya no se utilizará hasta que haya un estudio completo en su estructura para descartar riesgos, por lo que valorará oficiar misa en otra área conocida como la Casa del Peregrino.

“No creo que la utilicemos, porque la bóveda del lado del altar se fracturó un poco y tenemos que supervisar primero”.

En tanto, algunos pobladores recordaron que la iglesia soportó el terremoto de 1985, uno de los más devastadores en la historia del país, presentando solamente cuarteaduras que fueron reparadas en su momento. Sin embargo, ahora están seguros de que derribar las torres afectadas por el sismo del martes es la mejor decisión para evitar accidentes.

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