El legado de Orlando Pastor Santos

Ricardo Locia es pasante en la licenciatura en Antropología Social, ciencia responsable de llevarlo a reflexionar sobre su entorno y las dinámicas que se desarrollan en él. Es miembro de los colectivos: LGBTI+ Orgullo Guerrero y JOTOS (Juntos y Organizados Terminaremos con la Opresión Sexual).

Chilpancingo, Gro.

El día 17 de enero del 2020, a las 5:30 de la mañana, el corazón de Orlando dejó de palpitar en su cuerpo y comenzó a latir en cada una de las personas que le conoció, porque alguien que da tanto, nunca muere.

Orlando Pastor Santos, nació el 28 de abril de 1973 en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero. Fue el quinto de seis hermanos. Su mamá, Eleuteria Santos Vélez y su padre, Arturo Pastor García.

Su infancia y juventud la vivió entre las calles y callejones del barrio de Tequicorral, y fue entre esas vivencias que descubrió su orientación sexual. Orlando reafirmó su homosexualidad en un contexto de discriminación constante, y enfrentarse a esa realidad lo hizo tener la convicción de luchar contra todo aquello que no le permitía ser libre y ser quien era.

De formación fue docente, y con la vocación de la enseñanza conoció veredas, caminos y pueblos, de ahí que muchos le dijéramos con afecto y cariño: profesor o maestro.

Orlando creció, convivió y formó parte de las primeras generaciones de hombres que abiertamente se definieron como gays en Chilpancingo. En esas épocas conoció a su gran amigo David Moyao Morales, junto con quien convocaron por vez primera en Guerrero a marchar y ser visibles a todos y todas las homosexuales, bisexuales y trans.
No se imaginaron que aquella tarde del 13 de junio del 2002, cuando marcharon por las calles de Chilpancingo, sería la piedra angular de una marcha anual y estatal, además de ser el inicio de un movimiento que revindicaría los derechos de hombres y mujeres homosexuales, bisexuales y trans en el estado.

Por vez primera la disidencia sexual en Guerrero se organizó y formaron una colectividad. LINALOE fue el primer grupo organizado y con una incidencia social y política clara en Guerrero, así comenzó el trabajo incansable de Orlando, Moyao, Juan Carlos Salvador López -Carola-, Feliz Ramírez -Azul-, Pamela Sandoval y Emiliano Arzeta – Sasha- en la defensa de los Derechos Humanos y la detección y prevención del VIH/SIDA y otras Infecciones de Trasmisión Sexual (ITS) en las poblaciones LGBT+.

Al ir pasando los años, el trabajo fue dando sus frutos; el movimiento se extendió a otros municipios de Guerrero, y otros hombres y mujeres comenzaron a conformar grupos, colectivos y asociaciones para transformar la realidad que vivían.

Al saber Orlando que había otros y otras trabajando, su visión creció más allá de Chilpancingo, por eso en el año 2015 convocó a las y los activistas de varios rincones de Guerrero, al Primer Encuentro Estatal de Líderes y Activistas de las Poblaciones LGBT+, el cual se llevó a cabo en las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero; de ese encuentro emanó el Consejo Estatal de la Diversidad Sexual donde Pastor fungió como presidente. Uno de los grandes logros de este Consejo fueron la promoción de las Direcciones de Atención a la Diversidad Sexual.

La lucha se institucionalizó al tener un espacio físico que abrió sus puertas a las distintas orientaciones sexuales e identidades de género. Del 2015 al 2018 Orlando tuvo a su cargo la primera dirección de atención a la diversidad sexual en el municipio de Chilpancingo, desde ahí junto con su equipo comenzó a trabajar bajo tres rubros: educación, defensa de los Derechos Humanos y detección y prevención del VIH/SIDA y otras infecciones de Trasmisión Sexual.

Su trabajo fue sin lucro alguno, siempre ayudó a quien se lo solicitó. .

Gracias a la tenacidad de Orlando y la mano guía de Lola Dejavu, se hizo en 2017 la primera campaña de cambio de identidad de género en Guerrero, donde 36 mujeres y un hombre trans fueron beneficiados.

Su compromiso para la prevención del VIH/SIDA y otras ITS, lo llevaron ha realizar decenas de campañas junto con la Secretaría de Salud para detectar de manera oportuna las infecciones aplicando pruebas rápidas en distintos lugares, además de llevar preservativos y enseñar la manera correcta de usarlos.

Los logros del trabajo de Orlando fueron muchos, por eso el día que trascendió, el cielo se tiñó con los colores de la bandera que siempre portó con orgullo, porque esos colores representaron su lucha, por eso siempre defendió y protegió a todos quienes esos colores los y nos acobijan.

La lucha qué nos legaron: Orlando Pastor, David Moyao Morales y Quetzalcoatl Leija Herrera líderes auténticos del movimiento LGBT+ en Guerrero debe proseguir y crecer, porque aun nos queda camino por recorrer y batallas por ganar junto con los que aun resisten: Juan Carlos -Carola-, Emiliano Arceta -Sasha- y más activistas en Guerrero, y la mano amiga siempre de Antonio Medina, y otros y otras activistas nacionales, además del apoyo de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Guerrero.

Entonces, la lucha sigue…

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